Meditación mindfulness mejora la creatividad y capacidad para solucionar problemas
Cada uno de nosotros tiene entre 60,000 y 80,000 pensamientos al día: la mayoría de ellos son negativos, repetitivos y del pasado. Y no nos damos cuenta. La mente tiende a quedarse atascada en un bucle de pensamientos y no deja espacio para que se formen pensamientos nuevos u originales. Además, los neurocientíficos han demostrado que las neuronas de nuestro cerebro que se activan de manera conjunta suelen seguir activándose de la misma manera: los caminos neuronales más utilizados se fortalecen. De esta manera repetimos los mismos pensamientos, las mismas acciones y obtenemos los mismos resultados. Al obtener los mismos resultados, nos decimos que estamos en “lo cierto”. Formamos nuestra “visión” del mundo, de las personas y de nosotros mismos. Por eso cuándo nos quedamos atascados en pensamientos, en un problema, en una profesión que queremos cambiar, no se nos ocurre cómo hacerlo. Necesitamos salir del bucle y poder ver las cosas con perspectiva.
Igual que en el famoso ejemplo de un gato y una parrilla: el gato saltó encima de la parrilla caliente para poder salir del patio. Se quemó y lo acordó para siempre. No volvió a acercarse a ella, incluso cuándo estaba apagada. Nunca salió fuera del aquel patio. De la misma manera los seres humanos por una experiencia formamos una opinión de lo que “malo” o “bueno” para nosotros. Por ejemplo, si alguna vez algo nos salió mal, se nos hace difícil volver a probarlo. Podemos tachar las opciones y posibilidades por invalidas sin realmente darles una oportunidad. O incluso simplemente no ser capaces de ver una solución perfecta delante nuestro.
Meditación budista (zen, vipassana) y meditación mindfulness son practicas muy buenas para expandir el estado de nuestra conciencia y ver las cosas fuera de la manera habitual.
Una de las habilidades que se entrena con la práctica de mindfulness es la capacidad de observar y atender varios estímulos de manera imparcial y amable. Es decir, observar el estímulo y no entrar en asociaciones o qué representa ese estímulo para mí. Con eso no llenaremos la mente con los pensamientos “de siempre” y dejaremos espacio para que se formen nuevas conexiones=nuevas ideas.
La habilidad de observar y atender varios estímulos con un nivel de calidad constante es la que predice la creatividad según los neurocientíficos Matthijs Baas, Barbara Nevicka, Femke S. Ten Velden. Pueden ver el estudio completo en inglés “Specific Mindfulness Skills Differentially Predict Creative Performance”.
Cuando la mente está abierta y receptiva a todos los inputs, podemos tomar la perspectiva innovadora. En palabras de Marcel Proust “El único verdadero viaje del descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos”