Todos sabemos que practicar deporte es algo necesario para estar en forma y tener una buena salud a lo largo de nuestra vida. Las investigaciones científicas sugieren que la práctica de meditación o mindfulness tiene efectos positivos y duraderos en nuestra salud mental y capacidades cognitivas.
Durante muchos años se consideraba que el cerebro de un adulto ya no cambia a partir de cierta edad. Pensamos que con el paso de años nuestra memoria y atención empeoran y no hay nada qué hacer.
No obstante, hoy en día la comunidad científica coincide: los cambios neuronales son posibles. Las regiones del cerebro pueden adquirir más materia gris y ese fenómeno se llama “neuroplasticidad”.
Los investigadores de la Universidad de Harvard y el Hospital de Massachusetts han llevado a cabo un estudio que afirma que la meditación es una técnica muy potente para generar nuevas conexiones neuronales y cambios en el cerebro. El programa de mindfulness de 8 semanas ha sido suficiente para que se produzcan los cambios en el cerebro medibles en los áreas vinculados a la memoria, conciencia de uno mismo, empatía y estrés.
Sara Lazar, investigadora asociada en el Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Massachusetts y profesora ayudante de Psicología en la Escuela de Medicina de Harvard, afirma “Aunque la práctica de meditación está asociada con la sensación de paz y relajación física, los practicantes afirman que la meditación también facilita beneficios cognitivos y psicológicos que perduran durante el día. El presente estudio demuestra que los cambios en la estructura neuronal pueden estar detrás de esas mejoras y que las personas no se sientan mejor solamente porque estaban pasando tiempo relajándose”
La Dra. Lazar y sus colegas tomaron pruebas dos semanas antes y dos semanas después de que los participantes hayan pasado por el programa de mindfulness MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction) y los han comparado con el grupo de control que no realizó el programa.
Las resonancias magnéticas tomadas posteriormente al curso detectaron un engrosamiento de materia gris en el hipocampo (región importante para el aprendizaje y memoria). también detectaron cambios en otras regiones asociadas con la conciencia de uno mismo, compasión e introspección. Al mismo tiempo se detectó una disminución de densidad de materia gris en la amígdala, la estructura cerebral que juega un papel importante en percepción de amenaza, y con ello en estrés y ansiedad. Ninguno de esos cambios se detectó en el grupo de control.
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